El inmenso tamaño de Canadá permite experimentar un amplio rango de climas desde las cálidas y húmedas costas del Pacífico y la más fría y brumosa costa del Atlántico, hasta las islas del helado Ártico norte.
El clima de Canadá por regiones:
En muchas partes del mundo, Canadá se asocia con nieve y un clima extremadamente frío. En efecto, aunque varía de una región a otra y de una estación a otra, en todas las regiones se disfruta de varios meses de invierno y bajas temperaturas .
Montañas Rocosas y Pacífico: zonas bañadas por las corrientes formadas por el cálido y húmedo aire del Pacífico, las cuales hacen que la costa de British Columbia tenga el clima más moderado de Canadá.
Por su parte, Vancouver y Victoria, las ciudades más populosas de esta provincia, disfrutan de veranos placenteros y relativamente secos y de inviernos húmedos moderados. Las nevadas son raras en las áreas de baja altitud y, cuando cae nieve, generalmente se derrite el mismo día. Lo mismo ocurre en Prince Rupert, a pesar de que queda mucho más al norte, donde solo unos pocos centímetros de nieve permanecen en la superficie durante el invierno.
Sin embargo, las localidades situadas más al norte, a veces registran temperaturas más frías, especialmente en verano. La ciudad de Jásper, que se halla en las Rocosas, tiene un clima severo, ya que su localización en las montañas origina inviernos mucho más fríos, largos y con más nieve. El verano, no obstante, es tan caliente allí como en la costa.
Praderas y Manitoba del Norte: extendidas entre las Montañas Rocosas y los Grandes Lagos, las planicies de Alberta, Saskatchewan y Manitoba se encuentran entre las más ricas regiones cultivadoras de granos del mundo. Estas vastas praderas tienen un típico clima continental: inviernos fríos, veranos calientes y lluvia relativamente escasa. En Saskatchewan, por ejemplo, la precipitación anual promedio es solo de 350 mm aproximadamente (comparados con cerca de 1.000 mm en Vancouver y Montreal). El “chinook” es una de las características climáticas más sorprendentes de las praderas. En invierno, este viento cálido, normalmente seco, en ocasiones desciende de las Rocosas, incrementado las temperaturas, que suben hasta 15° C en un mismo día. Churchill, ubicada en la punta norte de Manitoba, en la costa del vasto mar interior conocido como bahía de Hudson (Hudson Bay), presenta un clima extremo propio del norte. Hemmed, cerca del Escudo Canadiense – una región rocosa, rica en minerales de toda clase -, situada en el lejano norte del país, tiene el clima más intenso, por el frío y la duración de los inviernos; pero también el más hermoso, por sus paisajes cubiertos de hielo y las luces del norte.
Ontario: debido a la influencia de los Grandes Lagos, Ontario experimenta más pequeñas variaciones en temperatura y más alta precipitación que las que pudieran esperarse, en otras circunstancias, en una región ubicada en el corazón de un continente. En verano, ese imponente cuerpo de agua tiene un efecto de enfriamiento en las ciudades que lo rodean. No obstante, en el sur de la provincia, como en Windsor o Toronto, las olas de calor duran hasta por una semana, con temperaturas que superan los 30°C, las cuales son frecuentes. En el otoño, la emisión del calor almacenado en los lagos ejerce un efecto mitigador, lo que hace de esta estación el tiempo favorito del año para la población, con sus cómodos días soleados y frescos y noches fortificadoras. El invierno se caracteriza por corrientes alternativas de aire ártico frío y masas de aire relativamente cálidas del golfo de México. Una ciudad como Sudbury, al norte de los Grandes Lagos, se encuentra obviamente más sujeta a las corrientes de aire ártico y, en consecuencia, sus inviernos son más severos.
Quebec: el sur de esta provincia posee un clima templado con cuatro estaciones fuertemente contrastantes, que incluyen una corta y moderada primavera y un colorido, pero a menudo frío otoño. Las dos principales estaciones, sin embargo, son el verano, caliente y frecuentemente húmedo, y el invierno, frío y nevado, con los cuales los nativos han aprendido a vivir. Las temperaturas pueden superar los 30° C en verano y bajar a –25° C en invierno. Hay nieve sobre la superficie durante 12 semanas aproximadamente en Montreal y hasta por 23 semanas en Gaspésie. De hecho, se dice que Montreal recibe más nieve que otras ciudades del norte, como Moscú y Oslo. En general, hay cinco o seis nevadas cada invierno, durante las cuales el viento trae temperaturas todavía más bajas, causando a veces “blowing snow” o “la poudrerie”, en francés, (nieve muy fina arrastrada por el viento). A pesar de esto, Quebec tiene más horas de sol en invierno que París o Londres. Las ciudades y pueblos de la península de Gaspé gozan del efecto mitigador del océano sobre las temperaturas extremas, haciendo que el invierno sea un poco más moderado y el verano, algo más frío.
Región del Atlántico: las provincias del Atlántico están expuestas a las influencias combinadas de masas de aire continental y vientos que soplan desde el océano. Esto origina un clima variado, con cambios repentinos de temperatura y frecuentes ciclos de congelamiento y deshielo, incluso en el medio del invierno. Las nevadas son a menudo densas, pero la nieve que cae se derrite completamente varias veces a lo largo del invierno. En Halifax, por ejemplo, hay nieve sobre la superficie solo cada dos años. Los veranos de la región atlántica son cálidos, mas no excesivamente calientes. Las ciudades de la costa reciben también la influencia del aire húmedo del Atlántico la mayor parte del año. Mientras más cerca se esté del océano, más grande será el efecto moderador de este sobre las temperaturas, hasta el punto de que los veranos tienden a ser un poco más fríos y los inviernos, algo más benignos. Halifax goza de su bien merecida fama de ciudad de niebla, especialmente desde la mitad de la primavera hasta la primera etapa del verano. En promedio, los habitantes de esta urbe se despiertan con bruma uno de cada tres días.
Faltan algunos widgets, pero por lo demás nos parece que esta bastante bien
Me gustaMe gusta